El orden importa. No sirve de nada pulir los títulos si Google no puede entrar en la web, así que empezamos por lo que bloquea y terminamos por lo que mejora. Necesitas acceso a Google Search Console y unos minutos con las herramientas gratuitas de SEOlytix.
1. Comprueba qué tiene indexado Google
En Search Console, abre el informe Páginas. Compara las páginas indexadas con las que de verdad tiene tu web. Si hay muchas menos, algo impide indexar; si hay muchas más, se están indexando URLs que no deberían (filtros, parámetros, páginas de prueba).
Revisa también los motivos de exclusión. «Rastreada: actualmente sin indexar» suele indicar contenido pobre o duplicado; «Excluida por la etiqueta noindex» puede ser intencionado o un olvido.
2. Revisa el rastreo: robots.txt y sitemap
Un robots.txt mal configurado puede dejar fuera la web entera. Comprueba que Googlebot puede acceder a la portada y a tus páginas clave, y que el archivo declara el sitemap. Después, en Search Console, envía el sitemap y comprueba que no da errores.
3. Analiza las páginas que más importan
No hace falta revisar cada página: revisa una de cada tipo, porque comparten plantilla y sus errores se repiten. En una web de servicios, la portada, una página de servicio, el blog y un artículo. En una tienda, la portada, una categoría y una ficha de producto.
En cada una, revisa:
- Que no tenga
noindexy responda con código 200. - Title y description únicos, con la longitud adecuada.
- Un H1 claro y una jerarquía de encabezados ordenada.
- Canonical apuntando a sí misma.
- Imágenes con texto alternativo.
4. Busca contenido duplicado
Las variantes de una misma URL compiten entre sí y reparten la autoridad. Comprueba que todas estas versiones redirigen a una sola:
http://tu-web.es
http://www.tu-web.es
https://tu-web.es
https://www.tu-web.esDespués, revisa que las páginas con filtros o parámetros tengan una canonical hacia la versión principal, y que no haya dos páginas tuyas intentando posicionar por la misma búsqueda. Si las hay, fusiónalas o diferencia su enfoque.
5. Mide la velocidad y la experiencia en móvil
Pasa tus páginas principales por PageSpeed Insights y fíjate en las tres Core Web Vitals: LCP (lo que tarda en verse el contenido principal, idealmente menos de 2,5 segundos), INP (lo que tarda en responder al tocar algo) y CLS (cuánto se mueve la página al cargar). Las causas más habituales son imágenes sin comprimir, demasiados plugins y fuentes o scripts de terceros.
6. Revisa qué búsquedas atraes
En Search Console, informe Rendimiento, ordena las consultas por impresiones. Busca dos cosas: búsquedas en las que apareces entre las posiciones 8 y 20 (están cerca de la primera página y suelen subir mejorando el contenido) y páginas con muchas impresiones y pocos clics (su title o su description no convencen).
7. Comprueba el enlazado interno
Las páginas que quieres posicionar deben recibir enlaces desde otras páginas de tu web, con un texto que describa a dónde llevan. Una página a la que no enlaza nadie le cuesta más posicionar, aunque esté en el sitemap. Revisa que tus servicios o categorías principales estén enlazados desde la portada y desde los artículos relacionados.
8. Prioriza y haz una lista de tareas
Ordena lo encontrado así y ve de arriba abajo:
- Bloqueos: noindex, robots.txt, errores 5xx, canonical equivocadas.
- Duplicados: versiones sin redirigir, páginas que compiten entre sí.
- Plantillas: errores de title, H1 o ALT que se repiten en muchas páginas.
- Oportunidades: búsquedas en posiciones 8 a 20 y páginas con pocos clics.
- Velocidad: mejoras de rendimiento en las páginas con más tráfico.
Repite el análisis de cada página cuando la corrijas. Los cambios en Google tardan entre unos días y unas semanas en notarse; anota la fecha de cada cambio para poder relacionarlo con lo que veas en Search Console.